Verso libre

El verso libre es una forma poética de verso libre de flexibilidad, complejidad y naturalidad creada a finales del siglo XIX en Francia, en 1886. Fue en gran parte gracias a las actividades de La Vogue, un semanario fundado por Gustave Kahn, así como a la aparición de un grupo de poetas sin parangón en la historia de la poesía francesa. Su estilo poético fue bautizado como «contrarromanticismo» y fue liderado por Verlaine, Rimbaud, Mallarmé, Laforgue y Corbière. Se preocupaba por la sinétesis (la armonía o el equilibrio de las sensaciones) y más tarde se describió como «el momento en que la poesía francesa empezó a tomar conciencia de sí misma como poesía». Se supone que Gustave Kahn inventó el término verso libre y, según F. S. Flint, «fue sin duda el primer teórico de la(s) técnica(s)». Más tarde, en 1912, Robert de Souza publicó su conclusión sobre el género, afirmando que «era posible un verso libre que mantuviera todas las características esenciales del verso clásico, pero que lo liberara de los estorbos que el uso había hecho aparecer como indispensables». Así, la práctica del verso libre no era el abandono del patrón, sino la creación de una forma métrica original y complicada para cada poema.

Los estímulos formales del verso libre fueron el verso libéré (verso francés de finales del siglo XIX que se liberaba de las reglas clásicas de versificación, aunque observaba el principio del isosilabismo y la rima regular) y el verso libre Classique (un género francés menor de los siglos XVII y XVIII que se ajustaba a los conceptos clásicos, pero en el que se combinaban de forma irregular e imprevisible versos de diferente longitud) y el verso Populaire (versificación derivada de aspectos orales de la canción popular). El Livre des Masques de Remy de Gourmont dio definición a todo el movimiento del verso libre; señala que debe surgir, a intervalos regulares, una línea completa y plena, que tranquilice el oído y guíe el ritmo.

Forma y estructuraEditar

La unidad del verso libre no es el pie, el número de las sílabas, la cantidad o la línea. La unidad es la estrofa, que puede ser todo el poema o sólo una parte. Cada estrofa es un círculo completo. El verso libre es un «verso-formal basado en la cadencia que permite que las líneas fluyan como lo harán cuando sean leídas en voz alta por un lector inteligente»

La cadencia no rítmica del verso libre se basa en el «ritmo orgánico» o en el ritmo de la voz hablada con su necesidad de respirar, más que en un sistema métrico estricto. El verso libre se dirige al oído, no al ojo. El verso libre se libera de las reglas tradicionales relativas a la métrica, la cesura y el final de línea. Cada sílaba que se pronuncia tiene casi el mismo valor, pero se acentúa menos que en inglés; al ser menos intenso se requiere menos disciplina para moldear los acentos en el ritmo del poema. Esta nueva técnica, tal y como la define Kahn, consiste en la negación de un número regular de sílabas como base para la comprobación; la longitud del verso es larga y corta, oscilando con las imágenes utilizadas por el poeta siguiendo los contornos de sus pensamientos y es libre en lugar de regular.

Aunque el verso libre no requiere metro, rima u otras técnicas poéticas tradicionales, un poeta puede seguir utilizándolas para crear cierta sensación de estructura. Un claro ejemplo de esto se puede encontrar en los poemas de Walt Whitman, donde repite ciertas frases y utiliza comas para crear tanto un ritmo como una estructura.

El patrón y la disciplina se encuentran en el buen verso libre: el patrón interno de los sonidos, la elección de las palabras exactas y el efecto de las asociaciones dan al verso libre su belleza. Con los imaginistas, el verso libre se convirtió en una disciplina y adquirió el estatus de forma poética legítima. Herbert Read, sin embargo, señaló que «el imagista Ezra Pound dio al verso libre su estructura musical hasta el punto de que, paradójicamente, dejó de ser libre»

Al no estar limitado por los límites tradicionales, el poeta posee más licencia para expresarse y tiene más control sobre el desarrollo del poema. Esto puede permitir un producto artístico poético más espontáneo e individualizado.

Técnicamente, el verso libre se ha descrito como prosa espaciada, un mosaico de experiencia en verso y prosa.

LegadoEditar

El verso libre, hasta 1912, apenas se había oído hablar fuera de Francia hasta que T. E. Hulme y F. S. Flint compartieron sus conocimientos en 1909 con el Club de Poetas de Londres. Éste se convirtió más tarde en el corazón del movimiento imagista a través de la defensa del género por parte de Flint. Así, el verso libre influyó en el Imagismo en el descubrimiento de nuevas formas y ritmos.

El Imagismo, en la estela del Simbolismo francés (es decir, el verso libre de los poetas simbolistas franceses) fue el manantial del que fluyó la corriente principal del Modernismo en inglés. T. S. Eliot lo identificó más tarde como «el punto de repere que suele tomarse como punto de partida de la poesía moderna», ya que cientos de poetas se vieron abocados a adoptar el verso libre como medio.