Qué son los aceites esenciales y si funcionan?

A pesar de su uso generalizado, se sabe poco acerca de la capacidad de los aceites esenciales para tratar ciertas condiciones de salud.

Aquí hay un vistazo a la evidencia con respecto a algunos de los problemas de salud comunes para los que se han utilizado los aceites esenciales y la aromaterapia.

Estrés y ansiedad

Se ha estimado que el 43% de las personas que padecen estrés y ansiedad utilizan alguna forma de terapia alternativa para ayudar a aliviar sus síntomas (8).

Respecto a la aromaterapia, los estudios iniciales han sido bastante positivos. Muchos han demostrado que el olor de algunos aceites esenciales puede funcionar junto con la terapia tradicional para tratar la ansiedad y el estrés (9, 10, 11).

Sin embargo, debido a los olores de los compuestos, es difícil realizar estudios ciegos y descartar los sesgos. Por ello, muchas revisiones sobre los efectos de los aceites esenciales para aliviar el estrés y la ansiedad no han sido concluyentes (12, 13).

Interesantemente, el uso de aceites esenciales durante un masaje puede ayudar a aliviar el estrés, aunque los efectos pueden durar sólo mientras se realiza el masaje (14).

Una revisión reciente de más de 201 estudios encontró que sólo 10 eran lo suficientemente sólidos como para analizarlos. También concluyó que la aromaterapia era ineficaz en el tratamiento de la ansiedad (15).

Dolores de cabeza y migrañas

En los años 90, dos pequeños estudios descubrieron que aplicar una mezcla de aceite de menta y etanol en la frente y las sienes de los participantes aliviaba el dolor de cabeza (16, 17).

Estudios recientes también han observado una reducción del dolor de cabeza tras aplicar aceite de menta y lavanda en la piel (18, 19).

Además, se ha sugerido que la aplicación de una mezcla de manzanilla y aceite de sésamo en las sienes puede tratar los dolores de cabeza y las migrañas. Este es un remedio tradicional persa para el dolor de cabeza (20).

Sin embargo, se necesitan más estudios de alta calidad.

Sueño e insomnio

Se ha demostrado que oler aceite de lavanda mejora la calidad del sueño de las mujeres después del parto, así como de los pacientes con enfermedades cardíacas (21, 22).

Una revisión examinó 15 estudios sobre aceites esenciales y sueño. La mayoría de los estudios mostraron que oler los aceites -sobre todo el aceite de lavanda- tenía efectos positivos en los hábitos de sueño (23).

Reducción de la inflamación

Se ha sugerido que los aceites esenciales pueden ayudar a combatir las afecciones inflamatorias. Algunos estudios de probeta muestran que tienen efectos antiinflamatorios (24, 25).

Un estudio con ratones descubrió que la ingesta de una combinación de aceites esenciales de tomillo y orégano ayudaba a inducir la remisión de la colitis. Dos estudios con ratas sobre los aceites de alcaravea y romero encontraron resultados similares (26, 27, 28).

Sin embargo, muy pocos estudios en humanos han examinado los efectos de estos aceites en enfermedades inflamatorias. Por lo tanto, se desconoce su eficacia y seguridad (29, 30).

Antibióticos y antimicrobianos

El aumento de las bacterias resistentes a los antibióticos ha renovado el interés por la búsqueda de otros compuestos que puedan combatir las infecciones bacterianas.

En estudios de probeta se han investigado ampliamente los efectos antimicrobianos de los aceites esenciales, como el de menta y el del árbol del té, observándose algunos resultados positivos (31, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 39).

Sin embargo, aunque los resultados de estos estudios de probeta son interesantes, no reflejan necesariamente los efectos que estos aceites tienen dentro de su cuerpo. No prueban que un aceite esencial en particular pueda tratar las infecciones bacterianas en los seres humanos.

Resumen

Los aceites esenciales pueden tener algunas aplicaciones interesantes para la salud. Sin embargo, se necesita más investigación en humanos.