¿Qué hace un embajador?

Las siguientes trece dimensiones reflejan las habilidades, destrezas y cualidades personales que se consideran esenciales para el trabajo del Servicio Exterior en el Departamento de Estado de los Estados Unidos.

ComposturaLa capacidad de mantener la calma, el aplomo y la eficacia en situaciones estresantes o difíciles; de pensar sobre la marcha, ajustándose rápidamente a las situaciones cambiantes; de mantener el autocontrol

Adaptabilidad culturalLa capacidad de trabajar y comunicarse eficazmente y en armonía con personas de otras culturas, sistemas de valores, creencias políticas y circunstancias económicas; reconocer y respetar las diferencias en entornos culturales nuevos y diferentes

Experiencia &MotivaciónLa capacidad de demostrar los conocimientos, habilidades u otros atributos adquiridos en la experiencia previa de relevancia para el Servicio Exterior; articular una motivación adecuada para incorporarse al Servicio Exterior

Integración de la información &AnálisisLa capacidad de absorber y retener información compleja de una variedad de fuentes; para sacar conclusiones razonadas a partir del análisis y la síntesis de la información disponible; para evaluar la importancia, fiabilidad y utilidad de la información; para recordar los detalles de una reunión o evento sin el beneficio de las notas

Iniciativa & LiderazgoLa capacidad de reconocer y asumir la responsabilidad de un trabajo que debe realizarse; persistir en la realización de una tarea; influir significativamente en la actividad, dirección u opinión de un grupo; motivar a otros para que participen en la actividad que uno dirige

JuicioLa capacidad de discernir lo que es apropiado, práctico y realista en una situación determinada; sopesar los méritos relativos de las demandas que compiten entre sí

Objetividad / IntegridadLa capacidad de ser justo y honesto; para evitar el engaño, el favoritismo y la discriminación; para presentar los temas de forma franca y completa, sin inyectar prejuicios subjetivos; para trabajar sin dejar que los prejuicios personales perjudiquen las acciones

Comunicación oralLa capacidad de hablar con fluidez de forma concisa, gramaticalmente correcta, organizada, precisa y persuasiva; para transmitir matices de significado con precisión; utilizar estilos de comunicación apropiados para adaptarse a la audiencia y al propósito

Planificación &OrganizaciónLa capacidad de priorizar y ordenar las tareas de forma eficaz, de emplear un enfoque sistemático para lograr los objetivos, para hacer un uso adecuado de los recursos limitados

RecursosLa capacidad de formular alternativas o soluciones creativas para resolver problemas, de mostrar flexibilidad en respuesta a circunstancias imprevistas

Trabajar con otrosLa capacidad de interactuar de forma constructiva, cooperativa y armoniosa; para trabajar eficazmente en equipo; para establecer relaciones positivas y ganarse la confianza de los demás; para utilizar el humor según convenga

Comunicación escritaLa capacidad de escribir un inglés conciso, bien organizado, gramaticalmente correcto, eficaz y persuasivo en un tiempo limitado

Análisis cuantitativoLa capacidad de identificar, recopilar, analizar y sacar conclusiones correctas de los datos pertinentes; reconocer patrones o tendencias en datos numéricos; realizar operaciones matemáticas sencillas

Si bien la lista anterior de calificaciones para funcionarios y diplomáticos requeridas por el Departamento de Estado de EE.UU. es extensa, no describe completamente las exigencias a las que se enfrentan estos servidores públicos.

Los embajadores, por la naturaleza de su trabajo, deben vivir fuera de casa durante largos periodos de tiempo. Deben viajar con frecuencia dentro del país anfitrión y de ida y vuelta entre el país anfitrión y el país de origen. Su trabajo, esencialmente, consiste en ser un intermediario entre dos gobiernos, que probablemente no estarán de acuerdo en todos los asuntos.

La función, aunque prestigiosa, es extremadamente estresante. Las embajadas, el principal lugar de trabajo de los embajadores, suelen ser los principales objetivos de las protestas, los atentados y otros disturbios políticos.