Pubertad precoz central

La causa de la pubertad precoz central suele ser desconocida. La causa genética conocida más común de la pubertad precoz central son las mutaciones en el gen MKRN3. Los cambios en otros genes son causas poco frecuentes de esta afección, y los investigadores sospechan que los cambios en genes que aún no se han identificado también pueden estar implicados en la pubertad precoz central. En el momento de la pubertad influyen varios factores, además de la genética, como la nutrición, el estatus socioeconómico y la exposición a ciertas sustancias químicas del entorno.

La proteína producida a partir del gen MKRN3 desempeña un papel en la dirección del inicio de la pubertad. La pubertad comienza cuando una glándula del cerebro llamada hipotálamo es estimulada para liberar ráfagas de una hormona llamada hormona liberadora de gonadotropina (GnRH). Esta hormona desencadena la liberación de otras hormonas que dirigen el desarrollo sexual. Las investigaciones sugieren que la proteína MKRN3 bloquea (inhibe) la liberación de GnRH desde el hipotálamo, retrasando así el inicio de la pubertad.

Se cree que las mutaciones del gen MKRN3 implicadas en la pubertad precoz central conducen a la producción de una proteína MKRN3 no funcional. Aunque el mecanismo no está claro, los investigadores especulan que sin la proteína MKRN3 para inhibir la liberación de GnRH, el hipotálamo libera ráfagas de la hormona, lo que estimula el inicio de la pubertad antes de lo normal.

Para la mayoría de los genes, ambas copias del gen (una copia heredada de cada progenitor) están activas en todas las células. Sin embargo, la actividad del gen MKRN3 depende de qué progenitor lo haya heredado. Sólo la copia heredada del padre de una persona está activa; la copia heredada de la madre no lo está. Este tipo de diferencia en la activación del gen en función de los padres se debe a un fenómeno denominado impronta genómica. Dado que sólo la copia del gen MKRN3 del padre está activa, cuando se asocia a este gen, la enfermedad sólo puede heredarse del padre de una persona. Tanto los hijos como las hijas pueden tener una pubertad precoz central, aunque los investigadores sospechan que las niñas están más afectadas que los niños, porque el inicio de la pubertad es incluso más temprano de lo normal en las niñas que en los niños. Los niños con una mutación del gen MKRN3 heredada de su padre pueden atravesar la pubertad en el límite inferior del rango de edad normal, por lo que la afección no se diagnostica.