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Señor,

Las lesiones accidentales por pinchazo de aguja y por objetos punzantes son los principales factores de riesgo de infecciones de transmisión sanguínea entre los trabajadores sanitarios. Las infecciones de transmisión sanguínea que más se contraen a través de los riesgos laborales son el virus de la hepatitis B (VHB), el virus de la hepatitis C (VHC) y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). El riesgo de transmisión de estas enfermedades tras la exposición percutánea entre el personal sanitario es elevado, con un 37% para el VHB, un 39% para el VHC y un 4,4% para el VIH. Por lo tanto, es necesario que el personal sanitario adopte las precauciones de seguridad universales para evitar lesiones con agujas y otros instrumentos afilados que hayan estado expuestos a fluidos corporales o productos sanguíneos. Se calcula que cada año se producen alrededor de 2 millones de lesiones por pinchazo de aguja entre los trabajadores sanitarios que dan lugar a infecciones por el VHB, el VHC y el VIH. La incidencia de las lesiones por pinchazo de aguja y objetos punzantes varía entre los trabajadores sanitarios en todo el mundo, aunque se cree que no se notifican, el porcentaje de trabajadores sanitarios que informan de estas lesiones en algunos estudios recientes oscila entre el 19% y el 38%. Entre los estudiantes de medicina y enfermería, que también corren un mayor riesgo de contraer una infección transmitida por la sangre a causa de prácticas inseguras relacionadas con agujas y objetos punzantes, entre el 11 y el 33% declararon haber sufrido lesiones con instrumentos punzantes mientras realizaban sus tareas clínicas, y muy pocos de ellos sabían cómo se gestionan las lesiones con objetos punzantes.

Considerando la alta prevalencia del VIH, del 11%, en el entorno del estudio y el riesgo al que están expuestos los trabajadores sanitarios, se supone que el personal sanitario que trabaja con instrumentos punzantes toma las precauciones de seguridad adecuadas. El objetivo de este estudio era conocer quiénes eran las víctimas de las lesiones por pinchazo de aguja y cómo se producían las lesiones. Con ello se pretende poner de relieve los aspectos en los que hay que mejorar la educación sanitaria de los trabajadores de la salud y las medidas de seguridad que deben tomarse en el entorno de un hospital de distrito. El estudio describió el patrón de las lesiones por pinchazo de aguja y con objetos punzantes en el hospital provincial de Newcastle, Sudáfrica, durante un período de 2 años en el que se utilizan precauciones universales y se proporcionan contenedores para la eliminación adecuada de agujas y objetos punzantes.

De acuerdo con la política establecida, la prueba de inmunoabsorción ligada a enzimas (ELISA) del VIH se realiza y se documenta al inicio, a las 6 semanas, a los 3 meses y a los 6 meses en las lesiones accidentales por pinchazo de aguja y con objetos punzantes. Se administra profilaxis contra el VIH a los trabajadores sanitarios que no son seropositivos si el paciente de origen es positivo o las probabilidades de serlo son muy altas. La prueba del VHB se realiza al inicio y se repite a los 6 meses. Si el paciente fuente tiene una prueba de detección del antígeno de superficie de la hepatitis B (HBsAg) positiva y el trabajador sanitario tiene anticuerpos de superficie de la hepatitis B (anti-HBs) >10 mUI/ml no se requiere ninguna otra acción. Si el paciente de origen es positivo y el trabajador sanitario expuesto tiene <10 mUI/ml, se administra inmediatamente la inmunoglobulina de la hepatitis B y la vacuna de la hepatitis B. Se revisaron las historias clínicas de todos los trabajadores sanitarios que sufrieron lesiones accidentales por pinchazo de aguja y objetos punzantes en el hospital entre enero de 2007 y diciembre de 2008, junto con los registros de la unidad de salud laboral del hospital. Un total de 49 miembros del personal sanitario declararon esta lesión y se documentaron su edad, sexo, ocupación, antecedentes de lesiones por pinchazo de aguja anteriores y la forma en que se produjo la lesión. Los datos se analizaron mediante un método descriptivo simple con el programa Microsoft Excel y los resultados se presentaron en forma de tabla. La edad media de las víctimas fue de 33 años (rango: 20 -62 años). Las mujeres eran 34 (69%), 41 (84%) de los pacientes informaron de una lesión por pinchazo de aguja por primera vez, mientras que 8 (16%) informaron del segundo incidente de dicha lesión. Las enfermeras (47%) y los médicos (41%) fueron los profesionales más afectados, y la mayoría de las lesiones accidentales se produjeron al realizar procedimientos quirúrgicos (34%). Ninguno de los pacientes de origen tenía un cribado positivo al HBsAg, los nueve trabajadores sanitarios cuyo riesgo de exposición al VIH era alto completaron 28 días de profilaxis post exposición de terapia antirretroviral. Ninguno de los trabajadores sanitarios dio positivo en las pruebas de detección del VIH y del VHB inmediatamente después de la exposición laboral y, en el seguimiento realizado entre 6 meses y 1 año, ninguno de ellos desarrolló estas infecciones.

Como se muestra en la tabla 1, la mayoría de las lesiones se produjeron al realizar un procedimiento quirúrgico (34,6%), lo que coincide con la bibliografía. Los médicos y las enfermeras fueron los grupos más afectados, lo que refleja el hecho de que utilizan objetos punzantes más que el resto de los trabajadores sanitarios en un entorno hospitalario. Resulta sorprendente que algunos trabajadores sanitarios sigan volviendo a tapar las agujas; esta práctica debería desaconsejarse, ya que el hospital dispone de contenedores para la eliminación de agujas y objetos punzantes. La eliminación incorrecta de las agujas fue la causa de cerca del 29% de las lesiones, lo que refleja la actitud de los trabajadores sanitarios a la hora de respetar las precauciones universales en el lugar de trabajo. No debería haber ninguna lesión por pinchazo de aguja como resultado de la eliminación inadecuada de agujas, ya que el hospital dispone de contenedores para objetos punzantes que deberían utilizarse para este fin. En conclusión, es necesario impartir educación sanitaria sobre las precauciones universales a todos los trabajadores sanitarios de forma regular para que puedan cumplirlas en todo momento; además, todos los trabajadores sanitarios deberían tener más cuidado al realizar procedimientos quirúrgicos, ya que es más probable que se lesionen accidentalmente durante este periodo.

Tabla 1

Ocupación de las víctimas y cómo se lesionaron

Un archivo externo que contiene una imagen, ilustración, etc. El nombre del objeto es AMHSR-4-159-g001.jpg