Pintura simbolista

El simbolismo en la pintura tomó su dirección de los poetas y teóricos literarios del movimiento, pero también representó una reacción contra los objetivos objetivistas del Realismo y el movimiento cada vez más influyente del Impresionismo. En contraste con la representación relativamente concreta que buscaban estos movimientos, los pintores simbolistas favorecían las obras basadas en la fantasía y la imaginación. La posición simbolista en la pintura fue definida con autoridad por el joven crítico Albert Aurier, entusiasta admirador de Paul Gauguin, en un artículo del Mercure de France (1891). En este artículo, Aurier desarrolla la afirmación de Moréas de que el objetivo del arte «es revestir la idea de una forma sensual» y subraya las funciones subjetiva, simbólica y decorativa de un arte que exprese visualmente la vida interior. Los pintores simbolistas recurrieron a lo místico e incluso a lo oculto en un intento de evocar estados de ánimo subjetivos mediante formas visuales.

La muerte: Mi ironía supera todo lo demás, litografía de Odilon Redon, 1889; en la National Gallery of Art, Washington, D.C.
Muerte: Mi ironía supera todo lo demás, litografía de Odilon Redon, 1889; en la National Gallery of Art, Washington, D.C.
Cortesía de la National Gallery of Art, Washington, D.C, Rosenwald Collection, 1943.3.7381,

Pintores postimpresionistas como Gauguin y Vincent van Gogh, así como los nabis, pueden considerarse simbolistas en ciertos aspectos de su arte. Sin embargo, los pintores verdaderamente representativos de los ideales estéticos simbolistas son tres figuras principales: Gustave Moreau, Odilon Redon y Pierre Puvis de Chavannes. Moreau fue un pintor figurativo que creó escenas basadas en temas legendarios o antiguos. Su estilo, muy original, utiliza colores brillantes como joyas para retratar los interiores ornamentados y suntuosos de templos y palacios imaginarios en los que aparecen figuras escasamente vestidas en poses estatuarias. Su obra se caracteriza por el erotismo exótico y el esplendor decorativo. Redon exploró temas místicos, fantásticos y a menudo macabros en sus pinturas y gráficos. Sus cuadros destacan la poética del color en sus delicadas armonías de tonos, mientras que su temática era muy personal en sus figuras míticas y oníricas. Puvis de Chavannes es hoy recordado principalmente como muralista.