La importancia de una buena nutrición para el embarazo

Una buena nutrición, sana y sólida, es especialmente importante mientras se planifica el embarazo para ambos miembros de la pareja, sobre todo cuando se tienen problemas para quedar embarazada. Se ha demostrado que una dieta saludable y un ejercicio constante y eficaz mejoran la fertilidad tanto en las mujeres como en los hombres. Al embarcarse en un embarazo, una mujer con un cuerpo bien alimentado y provisto de los nutrientes necesarios también está consiguiendo que su futuro hijo tenga un buen comienzo.

Un estilo de vida saludable es necesario para el desarrollo normal de los órganos; la reproducción, el crecimiento y el mantenimiento normales; para un nivel de actividad y una eficiencia de trabajo óptimos; para la resistencia a las infecciones y las enfermedades; y para la capacidad de reparar daños o lesiones corporales. Una dieta verdaderamente saludable extraerá sus nutrientes de una amplia gama de grupos de alimentos, asegurando que se cumplan todos los requisitos nutricionales y que se haga en las cantidades adecuadas.

Mantener una ingesta saludable de proteínas y calorías

En general, las mujeres embarazadas necesitan más proteínas y calorías que las no embarazadas. La Organización Mundial de la Salud recomienda que una mujer embarazada consuma al menos 75 gramos de proteínas al día de diversas fuentes. Una cantidad suficiente de sal y agua también son indicadores de una base nutricional sólida. Las mujeres que mantienen dietas vegetarianas pueden seguir haciéndolo durante el embarazo, pero pueden tener dificultades para acumular todas las cantidades necesarias de calorías y proteínas.

Dieta diaria recomendada para el embarazo

En el consumo diario de una mujer embarazada debe incluirse lo siguiente:

  • 2-3 raciones de carne, pescado, frutos secos o legumbres y tofu
  • 2-3 raciones de lácteos (leche, huevos, yogur, queso)
  • 2 raciones de verduras verdes; 1 ración de una verdura amarilla
  • 3 raciones de fruta
  • 3 raciones de panes integrales, cereales u otros carbohidratos de alto complejo
  • Sal al gusto
  • 6-8 vasos de agua limpia y filtrada
  • La dieta anterior debe proporcionar todos los nutrientes necesarios para ayudar al crecimiento de un bebé sano en el útero y al mantenimiento de una futura madre sana. El zinc, el calcio, el hierro, el magnesio y las vitaminas A, B y C deben estar presentes en la dieta diaria de una mujer embarazada. La lista anterior cubre todos estos requisitos.

    El ejercicio es saludable para ti y para el bebé

    Comer bien es de suma importancia para una mujer embarazada o que planea quedarse embarazada, pero hacer ejercicio regularmente también ayuda al desarrollo de un feto sano a lo largo de cada trimestre. ¿La mejor manera de seguir haciendo ejercicio? Formar un grupo de ejercicio con otras mujeres embarazadas o emparejarse con una compañera de ejercicio que también esté embarazada. También puedes pedirle a tu pareja que haga ejercicio contigo, para que el viaje del embarazo sea mucho más un esfuerzo de equipo. Hablar con otras personas que están pasando por el mismo proceso ayuda a mantener la motivación para seguir moviéndose. Tener a otras personas cerca también hace que las rutinas de fitness sean más divertidas. Cuanto más te diviertas, más probable será que sigas el régimen durante todo el embarazo y después. También será mucho más fácil criar a un niño sano e inculcarle hábitos nutritivos y ejercicio regular.

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