Causas de la demencia

La demencia suele estar causada por la degeneración de la corteza cerebral, la parte del cerebro responsable de los pensamientos, los recuerdos, las acciones y la personalidad. La muerte de las células cerebrales en esta región conduce a las alteraciones cognitivas que caracterizan a la demencia.

Algunas causas de demencia son tratables. Estas incluyen, entre otras, los traumatismos craneoencefálicos, los tumores cerebrales, las infecciones (como la meningitis, el VIH/sida o la sífilis), la hidrocefalia simple y de presión normal (es decir, cuando el líquido en el que flota el cerebro se acumula en el exterior o en las cavidades del cerebro, comprimiéndolo desde el exterior), los trastornos hormonales (es decir, los trastornos de los órganos secretores y reguladores de hormonas, como la glándula tiroides), los trastornos metabólicos (es decir.es decir, enfermedades del hígado, el páncreas o los riñones que alteran el equilibrio de las sustancias químicas en la sangre), hipoxia (es decir, mala oxigenación de la sangre), deficiencias nutricionales (es decir, de vitaminas), abuso de drogas o alcoholismo crónico1.

Desgraciadamente, la mayoría de los trastornos asociados a la demencia son progresivos (inducen un declive gradual del funcionamiento), degenerativos (es decir, empeoran constantemente con el tiempo) e irreversibles. Las dos principales causas degenerativas de la demencia son la enfermedad de Alzheimer (la pérdida progresiva de células nerviosas sin causa conocida) y la demencia vascular (es decir, la pérdida de la función cerebral debido a una serie de pequeños accidentes cerebrovasculares).

Enfermedad de Alzheimer (EA)

La enfermedad de Alzheimer (EA) es la causa irreversible más común de demencia, y representa entre el 50% y el 70% de todos los casos de demencia2. La EA está causada por depósitos anormales de proteínas en el cerebro que destruyen las células de las áreas del cerebro que controlan la memoria y las funciones mentales. Una de las principales hipótesis científicas sobre los orígenes de la EA indica que la acumulación de beta amiloides es el principal mecanismo subyacente de la enfermedad que impulsa su progresión.

Los beta amiloides son proteínas que crean depósitos en forma de placa en el cerebro. Se acumulan gradual y progresivamente como resultado de un desequilibrio entre la producción y la eliminación de péptidos. Sólo cuando la pérdida neuronal progresa y se alcanza un determinado umbral, comienzan a aparecer los síntomas clínicos de la EA. Dado que la acumulación de beta amiloide se produce de forma gradual a lo largo del tiempo, pueden pasar entre 10 y 20 años antes de que un paciente comience a mostrar signos evidentes de la enfermedad.

La prevención de la EA no es posible en la actualidad. Sin embargo, hay dos factores de riesgo conocidos para desarrollar la enfermedad

  • Avanzar la edad: Alrededor del 5% de las personas mayores de 65 años, cerca del 20% de los mayores de 80 años y cerca del 30% de los mayores de 90 años padecen EA4.
  • Historia familiar: En la actualidad, sólo se conoce un gen que influye realmente en el desarrollo de la EA, pero hay más genes que influyen en el riesgo de desarrollar la EA que aún no se han encontrado. Es probable que en los próximos años se descubran nuevos genes de susceptibilidad. Estadísticamente, las personas que tienen un padre o un hermano afectado por la EA tienen entre dos y tres veces más probabilidades de desarrollar la enfermedad que las que no tienen antecedentes familiares. Si más de un pariente cercano se ha visto afectado por la enfermedad, el riesgo aumenta aún más5.

Demencia vascular

La demencia vascular es la segunda causa más común de demencia, representando alrededor del 20% de los casos6. Esta demencia está causada por la aterosclerosis, provocada, por ejemplo, por depósitos de grasas, células muertas y otros residuos que se forman en el interior de las arterias y bloquean parcial (o totalmente) el flujo sanguíneo. Estas obstrucciones pueden provocar múltiples derrames, o interrupciones del flujo sanguíneo, en el cerebro. Dado que esta interrupción del flujo sanguíneo también se denomina «infarto», este tipo de demencia se llama a veces demencia multiinfarto. La demencia vascular suele estar relacionada con la hipertensión arterial, el colesterol alto, las enfermedades cardíacas, la diabetes y otras afecciones relacionadas7. El tratamiento de esas afecciones puede ralentizar el progreso de la demencia vascular, pero las funciones no se recuperan una vez que se han perdido.

La demencia vascular puede producirse al mismo tiempo que la EA, dando lugar a una afección denominada demencia mixta.8.

Otros

Otras condiciones médicas irreversibles que pueden causar demencia (en una tasa mucho menor) incluyen, por ejemplo, la enfermedad de Parkinson, la enfermedad de Huntington, la enfermedad de Pick o la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob9.

  1. https://publications.theseus.fi/bitstream/handle/10024/15007/thesis%20viviana%20piipponen.pdf?sequence=1, página 15
  2. Informe preparatorio de la Conferencia de Alto Nivel sobre la Demencia, Fundación Rey Balduino, Presidencia belga de la UE 2010, p. 6
    Parlamento Europeo, Resolución sobre una iniciativa europea sobre la enfermedad de Alzheimer y otras demencias, enero de 2011
  3. http://www.impactaging.com/papers/v3/n8/pdf/100362.pdf, página 3
  4. http://www.memory-key.com/problems/dementia
  5. http://alzheimers.about.com/od/whatisalzheimer1/a/causes.htm
  6. http://www.alzscot.org/pages/info/vascular.htm.
  7. http://www.alzheimers.org.uk/site/scripts/documents_info.php?documentID=161
  8. http://www.alz.org/dementia/mixed-dementia-symptoms.asp
  9. http://www.helpguide.org/harvard/alzheimers_dementia.htm