Artículo de revisiónEspectro y tratamiento de las infecciones anaerobias

Los anaerobios son los componentes más predominantes de la flora bacteriana normal de la piel y las mucosas humanas, y son una causa frecuente de infecciones bacterianas endógenas. Las infecciones por anaerobios pueden producirse en todas las localizaciones corporales: el sistema nervioso central, la cavidad oral, la cabeza y el cuello, el tórax, el abdomen, la pelvis, la piel y los tejidos blandos. El tratamiento de las infecciones anaerobias se complica por su lento crecimiento en cultivo, por su naturaleza polimicrobiana y por su creciente resistencia a los antimicrobianos. El tratamiento antimicrobiano es con frecuencia la única forma de terapia necesaria, mientras que en otras es un complemento importante del drenaje y la cirugía. Dado que los anaerobios se aíslan generalmente mezclados con los aerobios, el antimicrobiano elegido debe proporcionar una cobertura adecuada de ambos. Los antimicrobianos más eficaces contra los anaerobios son: el metronidazol, los carbapenems (imipenem, meropenem, doripenem, ertapenem), el cloranfenicol, las combinaciones de una penicilina y un inhibidor de la betalactamasa (ampicilina o ticarcilina más clavulanato, amoxicilina más sulbactam, piperacilina más tazobactam), la tigeciclina, la cefoxitina y la clindamicina.